LA INFRAESTRUCTURA VIAL EN 40 AÑOS DE DEMOCRACIA

Muchas promesas y pocas obras

Con un sistema ferroviario devastado, la red vial nacional como la de las provincias, se ha con-vertido en un elemento vital para permitir el desarrollo productivo del país. Esto implica que casi todo el transporte de cargas y pasajeros se haga por caminos. Sin embargo, a juzgar por el mal estado de muchas rutas, las autoridades correspondientes no consideran esto como algo prioritario.

La falta de obras en materia de infraestructura vial genera graves perjuicios para toda la sociedad. Soñar con la recuperación del ferrocarril con esta finalidad es ser demasiado optimista, por lo que, las mejoras en caminos a través de métodos adecuados de financiamiento, debería ser lo apro-piado para el bien de la Argentina. Las malas condiciones de las rutas no atentan solo contra el sector productivo, también, y más grave, por cierto, afectan de manera directa contra la vida.

Prácticamente, no se ha hecho ningún cambio estructural para modernizar nuestra Red Vial, ya sea concesionada por el sistema de peaje directo con cabinas de cobro en ruta o no, esta red conserva una estructura básica idéntica a la década del 30.

La carencia de caminos adecuados es una de las principales causas de los graves accidentes y siniestros viales que se producen a diario, con la pérdida de vidas humanas y serias secuelas, tanto sicológicas como físicas, para muchas personas. Si bien algo se menciona sobre estadísticas, con-troles y educación vial, poco se hace en obras de infraestructura que son tan necesarias para con-tar con una red caminera en perfecto estado de transitabilidad. La seguridad vial es un trípode que se asienta en tres pilares: EDUCACIÓN, CONTROL e INFRAESTRUCTURA. Todos ellos sonigualmente necesarios. Un trípode no puede sostenerse si falta alguno de sus apoyos.

Es inaceptable que no se haya podido lograr, en tanto tiempo, una infraestructura moderna, ni desterrar la corrupción en la obra pública, exhibiéndose así un gran déficit en la materia.

La infraestructura vial debe ser considerada política de Estado, y sin embargo quienes han gober-nado y gobiernan, tanto a nivel nacional como provincial, en estos años de democracia, han de-mostrado una indiferencia total sobre este tema tan importante para el desarrollo del país. Una mejora en este aspecto permitiría proyectar las economías regionales, lograr un efectiva baja en los costos de transporte, y fundamentalmente reduciría el elevado índice de accidentes y sinies-tros viales, entre otras ventajas y beneficios para toda la comunidad.

Mucho malestar y gran preocupación genera la malversación y desvío de los fondos viales que realiza el Estado nacional en forma arbitraria e inconsulta, principalmente del Impuesto a los Combustibles, girándolos a otros destinos que nada tienen que ver con el fin para lo cual fueroncreados, y que deberían ser asignados en forma efectiva a financiar obras de infraestructura vial, tan necesarias para mejorar la red caminera del país, y libre de “falsos peajes “.

Sin embargo, los cuantiosos aportes que con gran esfuerzo realizan los usuarios viales y el sector de la producción a través del Impuesto señalado precedentemente, al ser mal manejados, hacen vano el gran sacrificio en pos de un medio de transporte carretero efectivamente seguro y que no sea una carga más al sistema productivo.

En el país no se ha elaborado un plan coherente para la ampliación, mejora y conservación de la Red Vial (nacional, provincial y municipal con los caminos rurales y vecinales), siendo que, con elaumento de la actividad económica-comercial, las necesidades de transporte, por ende, la circu-lación vehicular, se han incrementado superlativamente en los últimos años.

Es sumamente importante que tanto el gobierno nacional, gobernadores, legisladores nacionales y provinciales, intendentes y concejales, entiendan que administrando como corresponde el dinero que se recauda a través del Impuesto a los Combustibles se puede implementar inmediatamente un verdadero Proyecto Vial, libre de peaje, que contemple toda la red caminera de la Argentina, generando importantes beneficios sociales y económicos para los usuarios y para toda la sociedad. Como ya se expresó, la falta de métodos adecuados de financiamiento vial como de una política seria de infraestructura, son los mayores costos en el traslado de las mercaderías a los distintos destinos de consumo, embarque e industrialización, entre otros.

El Centro Argentino de Ingenieros Agrónomos (CADIA), integra el Comité Nacional de Defensa del Usuario Vial (CONADUV), proponiendo en materia de infraestructura vial lo siguiente:

  • Poner en práctica un verdadero Proyecto Vial que contemple toda la red caminera del país, tanto nacional como provincial, libre de peaje, reasignando en forma efectiva los recursos generados a través del Impuesto a los combustibles. Esto permitiría el sosteni-miento y mejoramiento del sistema vial argentino en condiciones óptimas de transitaba-lidad, implicando el desarrollo de la Argentina, generando inversión y puestos de trabajo. A su vez se lograría reducir el costo de transporte, impulsar y mejorar la situación de las economías regionales, disminuir el índice de accidentes y siniestros viales, promover el turismo, entre tantos otros beneficios.
  • Crear en el ámbito del Congreso Nacional, una Comisión de Seguimiento de los fondos viales, especialmente del Impuesto a los combustibles, con la participación activa de los usuarios viales directos e indirectos, de manera que no puedan ser malversados y desvia-dos a otros fines que no sean obras de infraestructura vial, terminando así con el abuso por parte del Estado Nacional.

  • Re jerarquizar la Dirección Nacional de Vialidad (DNV), reafirmando las funciones propias y prioritarias en la totalidad de nuestras rutas nacionales y provinciales, de planificación concertada, control de gestión federalizada, administración e investigación tecnológica, convirtiéndola en el Organismo rector de la política vial nacional y provincial, recuperando así las funciones propias cedidas a otros Organismos.
  • Considerar como alternativa, con las modificaciones necesarias planteadas oportuna-mente por el CONADUV, el Proyecto de la Red Federal Autopistas propuesto por la Funda-ción Metas Siglo XXI, y que fuera presentado en varias oportunidades en el Congreso de la Nación, lamentablemente no considerado ni tratado.
  • Finalizar con el sistema de peaje directo con cabinas de cobro en ruta, tanto a nivel nacio-nal como provincial, por ser un verdadero fracaso, fundamentalmente por ser inconstitu-cional ante la falta de caminos alternativos libre de pago y la doble imposición; por ser in-viable y antieconómico por el bajo caudal de tránsito que implica que la mayor parte de la recaudación se gaste en el fenomenal costo operativo de las estaciones de peaje no vol-cándose fondos al camino. El “falso peaje” que se cobra es en definitiva un impuesto al tránsito, que genera serios perjuicios sociales y económicos, provocando aumento en el costo de transporte y por ende en todos los precios de la economía. No es verdad que el peaje lo paga sólo el que usa el camino, lo paga toda la sociedad.
  • Disolver las Empresas concesionarias “Públicas” que actúan indebidamente en forma para-lela a la Dirección Nacional de Vialidad y Provincial. Son deficitarias, sumamente costosas, burocráticas, innecesarias y sin estructura alguna, que se limitan sólo a cobrar el peaje, tales como CORREDORES VIALES S.A. a nivel nacional; AUBASA (Autopistas de Buenos Aires S.A.) en la provincia de Buenos Aires; CAMINOS DE LAS SIERRAS S.A. en Córdoba: AUSA (Autopistas Urbanas S. A.) en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
  • Mantener y mejorar los caminos rurales para facilitar acceso en cualquier momento independientemente de las condiciones climáticas.

Una política integral debería efectivizar la complementación del movimiento de la producción agraria con el ferrocarril, centros de acopio, puertos e integrar las rutas principales con la Hidrovía Paraná-Paraguay, para que el costo operativo se reduzca. Para más información sugerimos ver el libro que editó el CADIA en noviembre 2023, BASES PARA EL DESARROLLO DEL SECTOR AGRO-INDUSTRIAL ARGENTINO, Cap. 5, 5.2.Ámbito, “Realidad de la infraestructura, caminos y del sector agroexportador”.

https://www.cadia.com.ar/2023/11/21/bases-para-el-desarrollo-del-sector-agroindustrial-argentino/


CABA, 31 mayo de 2024

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